Un atajo de pobres diablos con los codos raídos y los pantalones llenos de agujeros que miran por la cerradura y que despiertan a la gente a media noche para preguntarle qué opina de fulanito o menganito... que roban a las madres fotos de las hijas que han sido violadas en los parques; y ¿para qué? pues para hacer las delicias de un millón de dependientas y amas de casa y... al día siguiente su reportaje sirve para envolver un periquito muerto.
Hildy Johnson. Primera plana.
domingo, 29 de marzo de 2009
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No sabía quién era este hombre, he tenido que buscarlo :S
ResponderEliminares pa tenerles manía o no?
ResponderEliminarmucha
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